La actividad ilícita se extendía a municipios sevillanos como Alanís, Guadalcanal y Cazalla de la Sierra, así como a localidades extremeñas como Azuaga y Malcocinado (Badajoz)
La actividad ilícita se extendía a municipios sevillanos como Alanís, Guadalcanal y Cazalla de la Sierra, así como a localidades extremeñas como Azuaga y Malcocinado (Badajoz)