La comunidad autónoma de Extremadura finalizó este pasado 15 de octubre la época de peligro alto de incendios forestales con un balance positivo en cuanto al número de incendios y también en la superficie afectada durante el verano, que se ha visto muy perjudicada en el conjunto del año por el gran fuego que tuvo lugar aún durante la primavera entre las comarcas de Gata y Hurdes, con 10.800 hectáreas arrasadas.