La Junta de Extremadura subraya que las medidas puestas en marcha en a zona afectada por el incendio de Jarilla (Cáceres) han contribuido a «retrasar y reducir» el arrastre de cenizas a cauces fluviales, un fenómeno natural que sucede «siempre en cualquier lugar» tras incendios forestales de la magnitud del registrado el pasado verano, donde ardieron más de 16.000 hectáreas.